Esta es la historia de 4 mamás primerizas, que llenas de dudas pero con ganas de alimentar a sus bebés de la mejor manera que ellas creen y quieren, que aunque tienen las cosas claras los de alrededor te pueden llenar de dudas si no haces oídos sordos; día tras día consiguen variar lo que se pone a la mesa.
Somos 4 mamás, cada una piensa de manera diferente pero entre todas nos ayudamos, y adaptándonos a las circustancias y el tiempo de cada una, estamos de lleno en una maternidad que nos llena de momentos divertidos.
Y por ellas y por otras muchas que están como nosotras, no desesperéis, la alimentación debe ser divertida, no debe ser un premio, está llena de sabores que algunos nos gustan y otros no (a mi bebé le encanta el brócoli y yo no puedo con él, a ella no le gustan las lentejas y a mi me encantan...) tiene muchas texturas que hay que descubrir y colores que disfrutar y como hay que crear hábitos saludables yo sigo aportando mi granito de arena que mejor que con unas sanas hamburguesitas de merluza
Y con algo mas de verdura y fruta un plato completo para un bebé
Algunos sabéis que tengo una peque que en unos días cumple ya 11 meses, estamos en una etapa muy divertida donde ya empieza con sus primeros pasos, puede interactuar con ella, está riéndose todo el día y está descubriendo el mundo, y bueno también los sabores, texturas, olores...
En cuanto a la comida no está comiendo purés ni papillas todos los días, solo los que tú o yo podríamos comer, alguna crema o puré de vez en cuando y lo demás se lo damos como lo comemos nosotros siempre adaptándolo a que ahora no puede tomar ciertos alimentos y la sal y el azúcar refinado está ausente en su alimentación, intentamos hacer en casa el pan para que no lleve sal ni azúcar, las galletas (que las comerciales son toda una sorpresa lo que pueden llevar aún siendo para bebes), la verdura sola sin mezcla para que descubra los diferentes sabores, la carne o pescado a la plancha o al horno, los diferentes cereales integrales que así los comemos en casa desde hace ya mucho tiempo, legumbres, huevos de las gallinitas de mi madre, una forma de introducir la alimentación que creemos que es lo mas natural y que ella es la que se administra, le ponemos su plato con los diferentes grupos de alimento que hay que comer en una dieta equilibrada (verdura, cereales, proteinas animales y fruta) y ella elige qué y cuánto come, como desde el día que nació con la lactancia, ella sabe que cantidad necesita para saciarse y todos nos sentamos a la mesa a la vez.
Con su alimentación y que este mes en el reto Dis-fruta la elección ha sido el aguacate ha surgido la idea de estas cookies, quería probar ya que el aguacate le encanta pero le da reacción en las manitas cuando lo come, algo raro porque en la cara no le pasa nada ni comiéndolo tampoco y he pensado que cocinado podría ser que fuera bien
Cookies con aguacate que endulzo con algo natural y nutritivo
Hace tiempo que tengo ganas de hacerlos, pero no encontraba el día o el momento, siempre hay muchas cosas que hornear y poco tiempo para hacerlo y como os podréis imaginar en casa no nos comemos todo lo que os enseño. Hay algunos como estos de hoy que directamente van en una cajita para regalo.
Mis sobrinos, dos niños que siempre te reciben con una sonrisa, con un gracias Tía, y que cuando te ven la próxima vez son completamente sinceros y como tienen gustos diferentes puedes tener dos puntos de opinión que siempre vienen bien. Estos a parte de que mi cuñado dio buena cuenta de ellos, fueron la merienda de los amiguitos de David, que pudieron disfrutarlos como buenos amantes del chocolate, que os parece merendar hoy domingo con unos ricos phoskitos caseros?
Todo lo bueno de un clásico hecho en casa, donde sabemos que es lo que lleva.
Que tal hemos terminado la semana, con ganas de que empiece el sábado verdad, ganas de disfrutar fuera de casa o como en mi caso deseando pasar un día entero sin moverme de casa, sin quitarme el pijama, coger la mantita y mientras en el horno se hornea el milagro de algo rico disfrutar de una buena lectura.
En estos momentos me estoy repasando los títulos de unos cuantos libros que tengo en el ebook pendientes de leer, de poder disfrutarlos y que mi imaginación vuele a grandes historias, aunque en estos momentos necesito algo de lectura fácil, pero no se si de humor o de amor, o mejor dejar estos dos libros para el verano y terminar la trilogía de Katherine Pancol, que tengo a medias el último Las ardillas de Central Park están tristes los lunes.
Y mientras me decido hoy es día un de tradición, día donde en el reto Cocina TS nos ponemos de acuerdo para cocinar algo típico de una zona de España, en este caso, y la comunidad elegida ha sido las Islas Baleares que hace poco han celebrado su día, yo traigo algo dulce, unas duquesas de Mallorca.
Una o dos vienen de lujo para la media tarde, y disfrutarlas con la familia o amigos en un sábado como hoy
Con estos día lluviosos apetece encender el horno, preparar masas para ver como suben cuando las dejas tranquilas, y parecen que se asustan cuando las coges. Pero el resultado de este sube baja me encanta porque tenemos unos bollitos esponjosos de esos que me gusta mojar.
Hoy es el día del chef, el día donde publicamos para el reto Cooking the Chef, cada mes Aisha y Abril han seleccionado un chef y tras el mail que nos manda a eso del día 6 o 7 de mes, investigamos, a veces nos tiramos de los pelos otras lo vemos mas claro y hoy es cuando os enseñamos el resultado de ese caos o ese orden que hemos tenido en nuestras cabezas y en nuestras cocinas.
El chef del mes es Claus Meyer, un chef nórdico activista de alimentos, autor de varios libros de cocina, empresario culinario, profesor y colabora en programas de televisión. Se le considera el fundador de lo que llaman La nueva cocina nórdica.
A veces grandes platos llegan a nuestra mesa por deliciosas y dulces casualidades, pues así es como ha llegado estos bollos aquí hoy, por una dulce casualidad, el día que me puse a investigar que podría preparar para el reto puse la tele para tener algo de fondo y había un programa de cocina nórdica y estaban preparando estos Kanelbullar, la elección era clara.
Con semillas de amapola o con almendra laminada, para elegir el que mas guste.
Seguimos empezando fuerte el mes, y esta por primera vez que no la última, es mi participación en un nuevo reto, reto organizado por Elena del blog
Miss Pimienta, un reto que lleva ya algunos meses y en breve cumplirá un año y que como una adicta a los retos, cualquier excusa es buena para participar en ellos, aquí me vais a tener cada primero de mes a las 12 en punto del mediodía con mi aportación, que como indica su nombre es salado.
Este mes los ingredientes son las alcachofas y el queso Idiazabal, y aquí viene el reto por partida doble, hacer una receta y para mi las alcachofas, nunca nunca había comprado alcachofas que no vinieran en un envase hermético, y la de los envases no eran para mi pues no me gustan nada, pero nada nada. Respirando hondo y viendo un par de vídeos de como limpiarlas aquí que estoy recordando unas alcachofas que probé una vez en un restaurante, no recuerdo como se llamaba, por la zona de Recoletos en Madrid pero que tengo en el recuerdo sus alcachofas fritas, y con ese recuerdo y la combinación de sabores de este mes en Alfabeto salado aquí os traigo estas alcachofas crujientes con crema Idiazabal.
Aperitivo o como entrante es algo que te sorprenderá, desde luego a mi me ha pasado, repetiremos.
Parece que digo siempre lo mismo pero es que es verdad, que no me he dado cuenta que ha pasado el mes de febrero, sigo con los mismos propósitos de primeros de año, sigo con las mismas cosas pendientes por hacer en casa, sigo con el desorden de papeles aunque mirándolos de reojo creo que es mas grande que hace un mes, definitivamente febrero ha pasado y comienza marzo.
Marzo es un mes diferente, es el mes que florecen los arboles, que vamos teniendo alguna fruta diferente en el mercado, mes de vacaciones, donde algún día ya podemos pasear sin congelarnos la cara por el campo, mes en el que algún día va apeteciendo sentarse en una terracita y no pedir un chocolate bien caliente sino una cerveza bien fría pensando en que aperitivo nos van a poner, y cuando vemos al camarero salir del bar hacia nosotros con ese botellín bien frío y un platito con algo que no llego a ver pero que cuando va llegando a mi mesa y según baja la bandeja veo que es una croqueta de esas que no son bonitas de las que ha dejado el cocinero marcado los dedos, en ese momento levanto la cabeza con una gran sonrisa y me sale un gracias desde dentro. Como la sonrisa que pusieron en casa cuando tras la lata de cerveza llego un platito de estas croquetas de capón.

Así, una detrás de otra, bien calentitas, para cogerlas con las manos y cuando te comes el ultimo trozo aunque te quemes la lengua te chupas los dedos que no hay servilleta que valga