Hay pocos aromas tan reconfortantes como el de unas galletas horneándose lentamente. Ese perfume dulce que invade cada rincón de la casa y despierta recuerdos de meriendas tranquilas y vasos de leche fría.
Las galletas siempre han sido una de mis debilidades. Sencillas, con pocos ingredientes, fáciles de llevar a cualquier sitio y perfectas para mojar… o para disfrutar solas, sin más.
Hoy he querido preparar unas galletitas de canela y anís. Sabores de siempre, tradicionales y humildes, pero llenos de carácter. Adaptadas a lo que necesitaba en casa, con harinas más rústicas que les aportan un toque especial y una textura crujiente irresistible.
De mi horno salen estas pequeñas delicias doradas, con los bordes ligeramente tostados —como a mí me gustan— y ese aroma especiado que invita a probar una… y otra más.
De sabor profundo y crujientes, de esas para mojar o disfrutarlas solas….
Hay accidentes que nos hacen disfrutar de dulces ilusiones y no voy a decirte nada nuevo si te digo que una de ellas son los brownies. Aunque no me puedo resistir a contarte que en las primeras menciones de los brownie no hay constancia de que llevara chocolate sino melaza. Luego se le añadió chocolate y de ahí el nombre, por su característico color marrón.
Pues eso, un accidente, un bizcocho pequeño brown sin levadura al que le puedes poner nueces, glaseado, crema de cacahuete o como este de hoy mi tan adictiva canela.
Las chicas de Desafío en la Cocina este mes que tocaba receta dulce nos propusieron hacer un brownie, tan americano, tan chocolateado y que fuera algo diferente, este que os enseño no es diferente en mi casa pero es que es tan rico... y tan sencillo de hacer... espero que lo disfrutéis igual que nosotros

Y el glaseado ya a gustos, pero eso del chorreón de chocolate blanco....
Erase una vez que se era un reto muy ladrón donde todos los participantes se compinchan para ir a atracar la cocina de un afortunado/sufridor compañero.
Durante el mes en cuestión visitamos a hurtadillas la cocina del sufridor que no se nos hace fácil porque muchas veces nos espera detrás de la puerta, otras nos deja un café recién hecho u otras la despensa llena de cosas ricas para que no sepamos por cual decidirnos y tengamos que volver una y otra vez a por otra cosa.
Peeeeeero hoy es diferente, hoy no ha habido un sufridor sino que hemos sido todos sufridores, todos y cada uno de nosotros este mes hemos sufrido sin saber quien visita nuestras cocinas, quien se ha bebido ese café algunos días o esa infusión.... y porque no alguna que otra cervecita me he tomado a la salud de mi asaltado,..... aunque yo para acompañar a lo que me he traído a mi casa como siempre lo he acompañado de un vaso de leche fría, porque Andrea del blog
Andreíta come de todo tiene cosas muy ricas y ya sabía yo lo que me iba a encontrar que nos conocemos hace tiempo pero en cuanto los ví dije... ya es hora que los hagas y te de tiempo a hacer una foto (no tiene porque ser una foto decente) pero si me traje lo que para
Andrea son rollitos y para mi ha sido un super rollo 😉
Super por no decir mega..... que lo pudimos disfrutar en dos casas....
Sábado. Hoy, siendo un privilegiada que tiene un cachito de jardín, que aunque siempre lo he agradecido, en estos días lo valoro mucho mas, y pienso en una amiga que vive en un piso de 30 metros cuadrados, piso por llamarlo de alguna forma, en el que nos hemos reído muco, hemos compartido cervezas y que la pena a parte de sus 30 metros es que la tengo lejos y no la puedo ver tan a menudo como cuando compartíamos oficina. Y como en muchas ocasiones espero poder disfrutar de un día de barbacoita, vamos a tener todos una agenda muy ocupada, diferente a la de ahora que lo único que apunto en ella es el día que me traen la compra o de llamadas que tengo que hacer para cambiar citas, ya estoy posponiendo las una vez pospuestas.
Mientras hay momentos de desconectar y a parte de pintar y decorar galletas, las horneo algunas mas elaboradas u otras mas sencillas como estas, que tenía ganas de probar la harina, pero espera no te vayas porque no tengas este tipo de harina porque es lo bueno que tienen la mayoría de galletas que puedes cambiar el tipo de harina, usa una harina normal o la clásica integral y las vas a disfrutar también.
Prepara el vaso de leche fría!!!!!!!!!!!!!!
Habéis visto estos días que llevo en modo Navidad, y una de las cosas que os he ido enseñando y que no pueden faltar en nuestra mesa son los polvorones, dulces tradicionales de estas fechas, que desde pequeña he visto hacer en casa, envolviéndolos en los clásicos papeles o en esos papeles de colores cortando los extremos como si fueran flecos para hacerlos mas bonitos y que cada color era de un sabor.
Yo mejor uso los clásicos papeles, más que nada porque son para uso alimenticio y porque eso de ver la bandeja con polvorones y la conversación de siempre de "este de que es"..... "uuuu pues no es de limón y yo lo quería de canela"... "lo quieres que yo mejor de chocolate..."
Te animas a envolver tus propios polvorones?
Seguro que no vas a volver a comprarlos, tan solo un secreto, que los ingredientes sean de calidad.
Ya pasó la noche de Halloween y ahora empieza el Día de los Difuntos, a mi me gustan las dos aunque he de reconocer que la noche siempre me ha llamado mas. Pero cualquiera de las dos está acompañada de cosas dulces como toda celebración que se precie. Este año a parte de las galletas y cupcakes que habéis visto he hecho un pan de muerto, que me ha gustado mucho, era la primera vez que lo hacía y desde luego que no va a ser la última y hoy quiero hacer unos buñuelos para merendar esta tarde. Hay que ir cogiendo fuerza y músculo, precalentando máquinas porque en nada empezamos con los polvorones, roscones, panettones y demas ones.
Pero de momento vamos a ir por orden, hoy es día 1 sea festivo o tenemos una cita con mi amiga Rosalía del blog
RossGastronómica y su proyecto Reciclando Sabores donde le damos una nueva vida a esos productos olvidados y a punto de estropearse que tenemos al fondo de la nevera o de la despensa.
Hoy mi producto no lo tenía en la despensa ni en la nevera sino que estaba en el congelador... y si en el congelador se estropea a parte por el tiempo que lo tengas por el tipo de producto y la historia es esta:
Mi madre, medio queso fresco, de esos que compra al lechero, llega el día que se va 5 días a los Pirineos, que hace con el queso... pues lo congela... vuelve de las mini vacaciones de invierno, vamos a pasar el fin de semana con ella... saca el queso... como era de esperar el queso al congelarse se ha cristalizado y al descongelarse se queda que parece nazurón pero sin estar bueno para comer pero eh que malo no está eh eh que aquí no se tira nada que voy a preparar un postre rápido pues ea aquí tenéis mi aprovechamiento, una quesada bien rica
Ha salido fina porque quería probar con poca cantidad lo del invento del queso de mi madre y porque ella no tenía un molde mas pequeño, pero así le salió mas capita tostadita jejejje