Pan tradicional francés, sencillo de hacer, se hace con harina blanca y una pequeña proporción de harina integral de centeno, esa proporción justa para que el pan nos dure tiempo.
Son panes que antiguamente se horneaban en los pueblos franceses en los hornos comunes, se hacían grandes, entre kilo y medio y cinco kilos y medio de pan, dicho pan serviría a la familia durante días o semanas hasta que volvieran a tener turno en el horno común.
Yo no lo he hecho tan grande y a parte eso he dividido mi masa en dos antes de el último amasado para así poder congelar uno entero el con el otro tener para unos días.
Pan redondo y rustico como a mi me gusta el aspecto de los panes....eso si sabes que tienes que empezar a hacer este pan la noche antes y empezar temprano con la elaboración si quieres tener pan para mediodía
Sino para merendar calentito.....
Esta semana voy tarde con el horneado, no os pasa que alguna semanas empiezan con tantas cosas pendientes que llega el miércoles y te parece que aún es martes? Por suerte esta semana aún es martes y os puedo enseñar la hornada de la semana, algo sencillo pero sin olvidarnos lo integral, porque ya estamos acostumbrados al sabor y porque nos viene mejor.
No me he complicado mucho, es lo que tiene darse cuenta por la noche que no tienes pan para desayunar, pero esto de dejar levando en el frigorífico para levantarte y mientras te das una ducha hornear el desayuno... me encanta
Y si, tengo la mala costumbre de morder los piquitos tostados lo primero jejejje
Mira que parece imposible que me guste cada día mas encender el horno pero si me encanta y cada vez me gusta mas sobre todo cuando escuchas el pitido de que ha pasado el tiempo de horneado e ir a descubrir como esa harina agua y algún apaño mas se ha transformado en una delicia que solo o acompañado vamos a disfrutarlo.
Siguiendo en los gustos de casa el pan integral es lo que nos gusta y esta vez le he puesto un ingrediente que no había usado nunca en el pan y que ya hacía tiempo que tenía curiosidad y como en el fondo del armario siempre suelo tener... por eso de el bizcocho con cerveza que está de lujo jejeje pues a probar que vamos
Pan casero que tenemos para disfrutar estos día.
Alguna vez os he contado que yo me he criado entre harinas, nací con el olor a pan recién horneado, mi abuelo era panadero, con un horno de leña que ha seguido funcionando con mi tío hasta hace muy pocos años. En mi casa no hemos tenido horno nunca en la cocina porque el horno de la panadería era el que usábamos. El horno de leña tiene que estar siempre encendido, vamos que no lo puedes apagar o encender a tu antojo, si quieres hornear pan de madrugada y que esté a pleno rendimiento tienes que llenarlo de leña de olivo a medio día con los restos que aún estaban encendidos del día anterior. Por la tarde era cuando el horno estaba mas fuerte y por la mañana algo mas flojo. por la tarde mi madre aprovechaba para hacer las magdalenas y salieran esos maravillosos copetes. Por la mañana asábamos pimientos y bizcochos.
Otro recuerdo que tengo ya con mi tío era el pan de molde, este tipo de pan no lo hizo nunca mi abuelo, el pan de molde es un pan que vino como novedad y claro había que cortarlo, recuerdo a mi tío con un cuchillo jamonero y una caja de madera con las ranuras a modo guía cortando las rebanadas sin llegar al final para luego poderlo guardar en la bolsa y que estuviera listo para vender. Luego hizo una especie de tabla para ponerlo debajo, ya podía cortar la rebanada hasta el final y podía envasar bien en la bolsa sin que ninguna rebanada se perdiera en el camino. Por fin llego la inversión de la maquina para cortar rebanadas... y aumentar la producción de pan de molde (con esos moldes de hierro con tapadera que salían tres de cada uno) y poder cortar el pan de molde, las tortas de pan pan que llamamos nosotros o las hogazas de pan candeal que lo mismo os suena más.
Que recuerdos verdad y como ha avanzado todo, a veces a peor porque la calidad del pan de molde, ese que venden que te dura como un mes sin alterarse no me gusta, me gustaba el que hacía mi tío que en 5 días si no te lo habías comido tenías que tostarlo si o si y al sexto día lo usabas para pan rallado o torrijas. Por eso yo en casa suelo hacer el pan de molde, con pocos ingredientes y sin ningún conservante, simplemente es pan
Este con centeno y una chispa de textura con unas semillas de amapola, un pan sencillo de hacer perfecto para un lunes cualquiera.
Parece que había que seguir la costumbre de este nuevo año, esa que he cogido de enseñaros un cupcakes para alegrarnos el fin de semana.... Pero bueno hay que hacer excepciones, hay día que son citas fijas en el calendario, independientemente de que día de la semana sea y eso es lo que pasa hoy, pues hoy día 9 de mes la cita es con María que organiza el reto CocinArte donde el protagonista es una obra de arte.
Este mes la obra es un cuadro, de John Constable, La catedral de Salisbury y mas que contaros algo sobre el cuadro os cuento por qué de esta receta de hoy. Tdos sabéis que estos bollitos, los scones, son típicos de Inglaterra, donde los disfrutan en la merienda con una cremosa mantequilla, mermelada o queso... pues yo me imagino, viendo el cuadro, me imagino al obispo y su mujer, tras ese paseo que están dando por el campo, que llegan al palacio arzobispal y en unas de las estancias privadas se toman el té, para reponer fuerzas con unos scones recién hechos junto al calor de la chimenea.
Pues esa es la razón de mis scones, pero bueno si los veis no han subido como los clásicos, son de centeno y esta harina no es lo mismo, pero están de ricos....
Algunos los hemos tomado con mermelada, por eso de ser algo fiel a los originales
Hay veces que nos apetece algo dulce, algo para mojar en leche, para empezar el día o incluso para comer a media mañana pero no queremos algo muy dulce y preferimos dejar un cupcake o una cookies como capricho del fin de semana.
Pues para esos momentos, para los que queremos disfrutar un dulce sin ningún remordimiento esta es una forma perfecta. En casa mi hija que aún no tiene 2 años le encanta mojados en leche y comérselo bien empapado con la cuchara, estas magdalenas son un opción perfecta para los mas peques de la casa, para que no tomen tanto azúcar, si ya tu peque tiene introducido el huevo, estas magdalenas te van a encantar.
Y así todos en casa podréis disfrutar de una dulce ilusión