Hoy es un día donde muchas familias se reunen alrededor de una mesa y hay anfitrionas que miran hasta el ultimo detalle (lo siento pero yo no soy de esas, de momento).
Una amiga, Rosalía, me propuso una idea que tenía en la cabeza, quiere poner unos servilleteros especiales, os hablo que creo que fue por Octubre (imaginaros yo hasta el sábado no sabía cual iba a ser mi plato principal de mañana día de Navidad y ella ya estaba pensando en los detalles), había visto unas galletas sencillas y que le encantaban, quería aprender a hacerlas.
Pero el tiempo corría y entre una y otra y el tiempo que últimamente no sobra y vuela llego diciembre y menos tiempo para que se viniera a casa y poder aprender a glasear, pero como no quería yo que se quedara sin su dulce ilusión, cualquier excusa es buena para hacer glasa y disfrutar con la sonrisa de cuando regalas unas galletas glaseadas
Con su agujerito para poder pasar un lazo
Una amiga, Rosalía, me propuso una idea que tenía en la cabeza, quiere poner unos servilleteros especiales, os hablo que creo que fue por Octubre (imaginaros yo hasta el sábado no sabía cual iba a ser mi plato principal de mañana día de Navidad y ella ya estaba pensando en los detalles), había visto unas galletas sencillas y que le encantaban, quería aprender a hacerlas.
Pero el tiempo corría y entre una y otra y el tiempo que últimamente no sobra y vuela llego diciembre y menos tiempo para que se viniera a casa y poder aprender a glasear, pero como no quería yo que se quedara sin su dulce ilusión, cualquier excusa es buena para hacer glasa y disfrutar con la sonrisa de cuando regalas unas galletas glaseadas
Con su agujerito para poder pasar un lazo


