Bueno, miércoles y seguimos con el calor, pero no todo es encender el horno o los fogones, hoy os enseño una opción muy rica llena de sabor y que podemos hacer en un momento. Bueno vale hay un ingrediente que va asado pero puedes aprovechar otra comida que hagas para hacerlos o como yo que lo tenía congelado porque cuando hago horneo cantidad igual que cuando aso calabaza y luego al congelador en porciones de 50 gr para aprovechar en bizcochos o cremas
Este hummus se lo he robado a Elvira del blog
Así se come en Granada, blog que sigo desde hace tiempo, una granaía orgullosa y apasionada de su cocina que nos enseña sus delicias y que disfruta probando y participando en mas de un reto.
Yo encantada de poder llevarme este hummus que en casa nos hemos chupado los dedos
Una mezcla de sabor dulce del boniato con las especias que lleva.... mmmmm
llevo algunos meses un poco sin darme cuenta en los días que vivo, y la verdad que voy algo justa enseñándoos las cosas que salen de mi cocina y os puedo asegurar que horneo estoy horneando desde galletas, cupcakes, tartas y algún que otro postre pero entre esas dulces ilusiones necesito cocinar cosas sencilla y que no tenga que dedicarles muchos tiempo, no mas de lo justo de colocar en la olla, thermomix o poco mas.
Pues Elena y en su reto
Alfabeto Salado he tenido la oportunidad de cocinar una sepia sencilla y que con los dos ingredientes protagonistas del reto de este mes: la sepia y la patata, y como quería acompañar con algo mas me encanta las migas que hacen las patatas con los boniato.
No hay excusas para comer algo rico y nada complicado.
Te ha pasado alguna vez que te apetece una tortilla de patata y no te apetece hacer toooodo el proceso... si sencillo pero todo un proceso que lleva su tiempo y que lo mismo para una persona sola pues no apetece, eso pasa porque llega la hora de hacer la cena y ni siquiera sabes que hacer, pues mira hoy un apaño bien rico, de esos que te solucionan un cena, no no engañemos no es rápida pero que mínimo que media hora dedicarle al cocina para poder disfrutar luego de una rica cena...
La idea me la ha dado Ana Roš, chef de Esloviania y autodidacta que triunfa con su restaurante Hiša Franko y con una carta que ofrece producto de cercanía, de temporada, productos locales. Ya sabéis que a mi me gusta consumir ese tipo de productos, de productores cercanos, sin mucho intermediario a veces comprados directamente a ellos, y sobre todo productos de temporada y ecológicos, de cultivo sostenible, bueno lo poquito que me da mi huerto, donde este pasado fin de semana he recogido los últimos tomates y una berenjena, un par de patatas "salvajes" (ni sabía que estaban creciendo este año)... Y aprovechando estas patatas, unos ricos boniatos que acabamos de empezar a disfrutar de nuevo y un huevo de mis gallinas especiales tenemos una cena deliciosa en honor a la chef que nos trae hoy aquí.
Los contrastes del sabor de la patata y el boniato me encantan
Si pues eso, que anoche al ponerme con la cena, sin pensar en vez de coger patata por inercia me puse a pelar un boniato. En casa usamos mas el boniato que la patata casi siempre, aunque a veces en los clásicos como el clásico
bacalao dorado uso la patata. Pero fíjate por donde, entre el despiste y que estaba con una clase virtual con el pc en la mesa de la cocina pudimos disfrutar de una cena diferente y que a todos nos gustó mucho.
El
boniato o conocido también como
batata,
camote,
moniato,
patata dulce o
papa dulce, no tiene el protagonismo que debería en nuestra cocina. Sabéis que está considerado un
superalimento, tiene alta densidad nutritiva con hidratos de carbono de absorción lenta, vitamina A, B1 y C y minerales como el manganeso, potasio y cobre.
Es un fuente principal de betacaroteno, igual que la zanahoria y con un boniato grande cubrimos el 70% de las necesidades diarias de vitamina C.
Nos ayuda a mantener la salud de los huesos, dientes, encías y del sistema nervioso.
El
boniato refuerza el sistema inmunitario, regula el nivel de glucosa produciendo sensación de saciedad, favorece la absorción de hierro por lo que es recomendable comerlo acompañado de carne por ejemplo o añadírselo a las lentejas, favorece el transito intestinal, al ser antioxidante ayuda a prevenir el daño celular...
Te animas a disfrutarlo.....
Estamos en temporada de transición, pasamos del verano al otoño y eso hace que estemos disfrutando aún de frutas y verduras del verano pero que ya empezamos a probar las que caracterizan el otoño. Aunque he de decir que mi huerto este año va tardío, aún mis tomateras tienen flores, empecé a comer tomates de mi huerto a mediados de agosto, melones aún no he podido probar ninguno (engordando van), las berenjenas y los pimientos empiezan a crecer... vamos que si no hay ninguna helada pronto, que me da a mi que no, voy a tener huerto de verano bien entrado el otoño.
Suelo comprar todas las semanas productos ecológicos y entre ellos el protagonista de hoy el boniato o batata. Antes de todo os he de decir que de pequeña no me gustaba pero que tengo recuerdos de mi abuela asando boniatos directamente sobre un trozo de papel de las sacas de harina en el horno de leña de la panadería y que siempre subía alguno a mi madre (si, como ya os he contado alguna vez me he criado encima de una panadería, la de mi abuelo y después de mi tío, imaginaros que olores) y mi hermano y mi madre les encantaba comer y yo les miraba pensando, pero si eso no está bueno que sacaran.
Pero lo que no sabía mi abuela, o lo sabía pero le gustaba tanto crudo que pasaba de gastarlo en otra cosa, que si se lo ponemos a un bizcocho este queda húmedo y con un sabor especial.
El boniato unos de los ingredientes a elegir a parte del anacardo para el reto que Pilar de
Postres Originales organiza, el
Reto Color y Sabor de Temporada
De chocolate, que hacía tiempo que no os traía algo así, que ya toca, te animas?