Terminando ya el mes de Mayo, mes de cambios, cambiamos los abrigos por camisetas, quitamos las alfombras, de mi salón desaparece una o dos mantitas que están en invierno sobre el sofá y ya están guardadas. lo que soy un poco reacia es a cambiar el tipo de calzado, tardo mucho en usar las sandalias. También se cambian los tipos de comidas, que me gustan las frutas de ahora. Ya nos va dando mas pereza eso de encender el horno pero bueno a ciertas horas de la noche o de la mañana se puede aprovechar. Y en estos pocos días frescos que nos quedan he aprovechado para encender el horno y hacer una receta básica del bizcocho de zanahoria, tomando como receta base la de Lorraine Pascale para el reto que todos los finales de mes tengo cita, Reto Cocinillas.
Tarta tatín de manzana con harina de espelta: cómo no rendirse en la cocina (ni pasarse al lado oscuro del precocinado)
Hay recetas que no salen a la primera. Ni a la segunda. Y esta tatín es el ejemplo perfecto. Empecé con harina de centeno integral, con toda la ilusión del mundo, y fue un desastre en toda regla: la masa no se montó bien sobre la fruta, al desmoldar se desmenuzó, la colocación de la manzana dejaba mucho que desear... un auténtico caos. Y en ese momento la tentación fue real: compro la masa quebrada y listo . Pero no. Bea no se rinde. Así que respiré hondo, cambié de harina y aquí está el resultado: una tarta tatín de manzana con harina de espelta blanca, facilita de hacer y con lo que tenía en casa. Sin moldes especiales, sin utensilios raros. Y con una pinta que merece mucho la pena. ¿Te animas a hacerla? Porque si no tienes espelta en casa, con la harina de repostería de toda la vida también queda genial, aunque te animo a probar la espelta cuando puedas.



