Con ella y con otra repostera americana he descubierto esta especie de verdura, el ruibarbo, de la cual solo se consume el tallo ya que sus hojas son tóxicas ya que tienen alta concentración de ácido oxálico, el cual evita que nuestro organismo absorba hierro, calcio o zinc o que lo absorba concentrándolo en el cuerpo de forma no deseada.
El tallo, libre de toxinas se consume en crudo o en ensalada, se puede cocinar haciendo mermeladas o como relleno para pasteles o empanadas.
El color va desde rojo a verde depende el tono del clima donde se cultive, yo he conseguido semillas ecológicas de ruibarbo y voy a intentar cultivarlo en mi pequeño huerto, pero mientras espero lo he conseguido y he podido hacer varias elaboraciones y una de ellas es esta deliciosa tarta crumble de Anna Olson
Un tarta con un sabor diferente y nada pesada que te va a sorprender...
